Nos hemos perdido por las calles profusamente adoquinadas —tan típicas en Portugal— de la freguesia de Vitória, en pleno centro de Oporto, a dos pasos de la Avenida dos Aliados y del casco histórico que la UNESCO declaró Patrimonio de la Humanidad en 1996. Bajamos por la Rua do Conde de Vizela y, al cruzar Rua da Fábrica y entrar en Rua de Avis, nos encontramos con la fachada rosa pastel de un edificio histórico que transita del historicismo neoclásico a un modernismo embrionario. Para llegar a su entrada, debemos caminar por Rua de Avis hasta la Praça D. Filipa de Lencastre. Llegamos al hotel Infante Sagres. Entremos en su historia.
Fue el comendador Delfin Ferreira quien mandó construir el edificio en los años 40, un encargo que realizó el arquitecto Rogério de Azevedo. La construcción se completó en 1945, aunque el hotel no abriría sus puertas hasta 1951. Se trata, como decimos, de un ejemplo de la fase de transición al modernismo en la arquitectura portuguesa, un estilo que combina la solidez de lo clásico con la ligereza y sencillez formal. Así fue como el Infante Sagres se convirtió, tal vez sin proponérselo, en el primer hotel de lujo de la ciudad.
El nombre del hotel rinde homenaje al Infante Dom Henrique, uno de los navegantes portugueses que protagonizó el período histórico, entre los siglos XV y XVII, en el que los navegantes europeos —principalmente portugueses y españoles— exploraron el mundo por mar y, posteriormente, establecieron rutas comerciales y contactos entre continentes que hasta entonces permanecían aislados entre sí. Dom Henrique fundó su escuela de navegación en Sagres, lo que le valió el apelativo de Infante de Sagres. Y de ahí, el nombre del hotel.
Durante sus primeros años, como corresponde al hotel de lujo por antonomasia de la ciudad, el Infante Sagres fue lugar de encuentro de la élite de la ciudad. Y a lo largo de su historia, pararon por sus salones personalidades como los Reyes de Noruega, la Reina Beatriz de Holanda, Bob Dylan, Catherine Deneuve, el Príncipe Eduardo de Inglaterra o John Malkovich.
La renovación más importante del hotel Infante Sagres se llevó a cabo tan solo en el 2024, cuando el estudio local de interiorismo y arquitectura Nano Design completó la reforma de las 85 habitaciones y suites, la fachada, el vestíbulo, la recepción y las zonas comunes. El proyecto de interiorismo, de hecho, se inspiró de forma general en la Era de los Descubrimientos —ese período histórico entre los siglos XV y XVII al que nos hemos referido— y, en particular, en el poema épico de Luis Vaz de Camões conocido como Os Lusíadas. Francisca Navio, fundadora de Nano Design, explicaba en declaraciones a The Portugal News, que esas fuentes de inspiración le permitió «explorar la historia de Portugal y revivir el espíritu del hotel al realzar la belleza de la arquitectura existente del que fue el primer hotel de cinco estrellas de Oporto».
El resultado son espacios donde conviven materiales nobles como el terciopelo, la madera, la porcelana y el mármol, con detalles de época que se conservan con cuidado. Muros pintados, yeserías y artesonados nos hacen sentir inmersos en una suerte de mundo de los sueños, mientras que las decoraciones se apartan de aquel estilo sobrio y sencillo de la fachada para llevarnos a una suntuosidad que, sin embargo, no pierde completamente su ligereza. Mención aparte merece lo que hallamos al aventurarnos por la alfombra roja y la elaborada herrería de la barandilla que asciende por las escaleras, una magnífica vidriera restaurada, obra de Ricardo Leone, auténtico festín para los ojos y para el corazón, si es que en él residen las emociones.
Las 85 habitaciones y suites fueron decoradas individualmente, cada una de ellas inspirada en un episodio del poema de Camões. Los ascensores originales, con pequeños sofás forrados en su interior, no han dejado de funcionar. Y en la azotea, una pequeña piscina con terraza ofrece un refugio tranquilo con vistas a los tejados de Oporto.
El hotel Infante Sagres forma hoy parte de la colección Small Luxury Hotels of the World y, desde 2024, está integrado en Hospes Hotel Group, que a su vez pertenece al fondo de inversión asiático Gaw Capital. Sin embargo, según las últimas noticias, su situación cambió en diciembre de 2025, cuando el grupo francés Experimental (en asociación con Extendam) adquirió el hotel.
Fuentes: Hotel Infante Sagres, Wikipedia, The Portugal News, Condé Nast Traveler.
Imágenes: Hotel Infante Sagres.






















