Estamos acostumbrados a ver cómo el hombre es capaz de adaptarse, gracias a su ingenio, a situaciones y condiciones adversas, sin embargo es algo que no deja de sorprendernos.

En la india, el ingeniero local Sonam Wangchuk, ha desarrollado un manera de combatir la sequía durante el inicio de la primavera creando glaciares artificiales. Su idea, se basa en aprovechar el temporal de frío y heladas que acechan los paisajes de Ladakh, al noroeste del país.

La casualidad, al observar durante un día soleado como un trozo de hielo seguía congelado a la sombra de un puente e inspirado en los monumentos de culto, le llevó a diseñar una estructura cónica de hielo. De esta forma, el “glaciar” cónico se da sombra a sí mismo y tarda más tiempo en derretirse. El objetivo de este glaciar artificial no es otro que mantener el suministro de agua para las cosechas cuando más la necesitan.

Al bajar de forma drástica las temperaturas, da comienzo el trabajo de formación de los glaciares. Con mangueras se recoge el agua de los ríos y es impulsada, gracias al desnivel del terreno, hasta formar estas estructuras cónicas. La entrada de la primavera con sus altas temperaturas en las zonas de menor altitud, propicia las sequías, que son combatidas con el deshielo progresivo de estos glaciares, almacenando y distribuyendo el agua directamente hacía las cosechas.

Un ejemplo más de desarrollo sostenible y adaptación al entorno.