Published On: 17.11.2020|Categories: Noticias generales|Tags: |

Los históricos cobertizos que una vez ocuparon los muelles 30-32 de la Bahía de San Francisco, junto al gran Puente de la Bahía, se quemaron completamente en 1984 y dejaron desnuda la plataforma que los sostenía. El proyecto de arquitectura que ha llamado nuestra atención este mes, consiste en una propuesta de sustitución de la vieja plataforma. Se llama The Cove, ha sido diseñado por la firma Heatherwick Studio y será construido por Earthprise. Según se expresa en los documentos de presentación, «The Cove es un nuevo paisaje urbano que trae a la bahía un acceso adicional y un vibrante oasis ecológico con una variedad de experiencias en espacios abiertos». Para su diseño, las dos firmas han contado con la «creatividad y las mejores ideas» de un equipo local, experimentado y de gran nivel, de consultores especialistas en el desarrollo de muelles.

Cada año, 24 millones de visitantes locales y turistas se acercan a la línea costera de Embarcadero, en San Francisco. Ese es el público potencial para la nueva propuesta de uso de los muelles 30-32, que en estos momentos solo sirve como aparcamiento de vehículos. El proyecto consiste en un complejo de dos edificios con un parque público ecológico central de 2 hectáreas. El uso previsto para el conjunto de edificios principal es comercial y como oficinas, mientras que el resto del conjunto se destina a un uso lúdico y de recreo.

Por lo demás, el edificio ha sido concebido para reducir al mínimo su huella ecológica, tanto en la construcción como en su utilización posterior. Para la construcción, se ha determinado el reciclado de materiales, los elementos constructivos con bajas emisiones de carbono, como la estructura de madera, y alternativas al hormigón convencional, como las puzolanas de vidrio.

En cambio, respecto a su funcionamiento, se han establecido acristalamientos superiores para aprovechar la luz solar, mientras que un sistema de paneles solares y baterías, generará hasta el 105% del consumo energético del complejo. Por otra parte, los equipamientos, todos eléctricos, no requerirán el aprovechamiento de combustibles fósiles. Para la climatización, se han proyectado suelos radiantes, así como un sistema de intercambio de calor que emplea las aguas de la bahía, y una orientación que permite la ventilación natural de los interiores. Para el suministro del 100% del agua potable, se ha diseñado un sistema de recogida, tratamiento y reutilización del agua de lluvia. Finalmente, las aguas residuales serán tratadas y reutilizadas para proveer el 100% de la demanda de agua no potable del complejo.

La finalización del proyecto, prevista para 2026, ofrecerá a la ciudad un paseo marítimo con vistas a la bahía, así como un complejo urbano para el comercio, el trabajo y los eventos públicos. Al mismo tiempo, integrará una plaza acuática central para la práctica de deportes en el agua. Por último, aportará un espacio verde con un humedal flotante que recupera la vegetación nativa, tanto de los acantilados de California como del terreno local. El objetivo general es crear un activo duradero y sostenible para las generaciones futuras y atraer inversiones a largo plazo.

Fuente e Imágenes: The Cove.

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