Published On: 01.12.2022|Categories: Artículos|

En ocasiones, el diseño de la arquitectura de un edificio confía en un tratamiento del hormigón sin el cual no sería posible su construcción. Es el caso del hormigón postensado. El hormigón postensado es un tipo de hormigón al que se aplican esfuerzos internos de compresión con el objetivo de compensar y reducir las tensiones externas por tracción a las que su función lo somete. Esos esfuerzos de compresión se aplican a los elementos de hormigón mediante una serie de cables de acero que discurren, encapsulados en vainas plásticas, por su interior. Una serie de gatos en los extremos traccionan los cables, de forma que comprimen a dichos elementos con fuerzas opuestas a las de la tracción que soportan en la estructura.

Otros diseños de arquitectura exigen que se utilice hormigón pretensado en la construcción del edificio. Este es un sistema similar al descrito, con la única diferencia del momento en que se aplica el tesado de los cables. Así, en el postensado los cables se tesan in situ, durante la construcción y una vez la pieza está hormigonada. En cambio, en el hormigón pretensado, las fuerzas de compresión se aplican antes de su vertido, mediante el tesado de los cables y en prefabricación.

Las ventajas principales del hormigón postensado son, a saber:

  • Reducción de la sección de los elementos, con el consiguiente ahorro de material y costes, y un diseño y una arquitectura más estilizada y ligera.
  • Exige poco mantenimiento después de llevada a cabo su construcción.
  • Y, lo que es más importante, aumenta la vida útil de los elementos. Al reducir su fisuración, de la que las fuerzas de tracción son precisamente las principales causas, el hormigón es menos sensible a los agentes externos que generan patologías en él.

El hormigón postensado se ha usado generalmente en la construcción de puentes, viaductos y aeropuertos. Sin embargo, en los últimos años se empieza a aplicar en arquitectura en lo que respecta a losas de planta y cimentación de los edificios. Con ello se consiguen espacios tremendamente diáfanos con un espesor reducido de los elementos de hormigón. Un claro ejemplo de aplicación de este método de construcción es el edificio Veles e Vents en el puerto de Valencia, España. En él, las losas de planta se ejecutaron mediante hormigón armado postensado. En consecuencia, el edificio consigue sustentarse en 4 grandes núcleos de hormigón armado, con luces entre ellos que varían entre 23 y 28 metros, y con voladizos de hasta 12.80 metros.

Por Alberto López, ingeniero de estructuras sénior en el Dpto. de Arquitectura de Amusement Logic