Con este artículo concluimos la serie dedicada a la metodología BIM 2.0 (siglas en inglés para Modelado de Información para la Construcción) en la construcción y la arquitectura. Analizaremos en él tres plataformas adicionales que ejemplifican los principios de esta metodología.

Hypar: una plataforma en la nube especializada en automatización y diseño generativo para edificios. Su núcleo funcional genera simultáneamente geometría paramétrica y conjuntos de datos estructurados. Estas funciones, codificables en lenguajes como C#, Python o JavaScript, sirven para crear configuraciones de edificios, explorar un vasto espacio de variantes, obtener visualizaciones y análisis detallados, y exportar los resultados a entornos de desarrollo como Revit.

La plataforma representa un avance decisivo hacia el «diseño como código», además de democratizar la capacidad de generar modelos y realizar análisis a escala mediante la ejecución distribuida de «lógica de diseño» (proceso estructurado y racional para concebir y organizar una solución funcional, el cual define qué hace un edificio —o diseño lógico—, antes de detallar cómo se implementará —o diseño físico—). Esto la convierte en un componente esencial que prioriza la automatización y la interoperabilidad en metodología BIM 2.0.

Es importante destacar que su propósito principal no es reemplazar de forma aislada las tareas de gestión de obra u operación, sino habilitar y optimizar la aplicación sistemática de reglas de diseño y la creación de modelos de manera reproducible y escalable. En esencia, actúa como un motor en la nube que transforma reglas y conocimientos de diseño en aplicaciones reutilizables, de forma que la lógica —no solo la geometría— se sitúa en el centro del flujo de trabajo. Para cubrir el ciclo de vida completo del activo, requiere integración con otras plataformas de documentación, construcción y operación.

Finch: una plataforma generativa innovadora que aprovecha la inteligencia artificial y la tecnología de grafos para optimizar el diseño arquitectónico, con un enfoque particular en el sector residencial multifamiliar y la producción automatizada de planos de planta. Es decir, habilita la generación automática de distribuciones. Optimiza la mezcla de unidades tipológicas y la aplicación de reglas basadas en grafos para asegurar la conformidad normativa. Ofrece una iteración extremadamente rápida con retroalimentación de rendimiento en tiempo real. Su integración con programas como Revit o Rhino permite un flujo continuo de información.

Finch personifica los principios de automatización y generación algorítmica propios del BIM 2.0. Dicho de otra forma, facilita la exploración, optimización y creación de modelos mediante algoritmos inteligentes en lugar de depender exclusivamente del modelado manual. Se posiciona estratégicamente como un «copiloto de diseño» para arquitectos. No aspira, al menos en su estado actual, a gestionar el ciclo completo de construcción, operación y gestión de activos, sino que se consolida como una de las piezas más especializadas para la fase de concepción y optimización temprana.

Speckle: plataforma de datos de código abierto para entornos 3D y BIM, diseñada para optimizar el intercambio, el versionado, la automatización y la visualización de modelos. Actúa como el centro neurálgico de conectividad dentro del ecosistema AEC (siglas en inglés para Arquitectura, Ingeniería y Construcción), al interconectar herramientas como Revit, Rhino, SketchUp, AutoCAD y Power BI.

A través de conectores específicos y un formato de datos neutral, permite un flujo bidireccional de geometría, propiedades y metadatos. Sus funcionalidades clave incluyen un robusto control de versiones, APIs (o Interfaces de Programación de Aplicaciones, en inglés) para desarrolladores, un visualizador 3D personalizable y paneles de control para datos. Facilita la integración de modelos en flujos de trabajo automatizados. Su naturaleza de código abierto permite su utilización tanto en infraestructura propia como en la nube.

Speckle aborda de raíz el problema crítico de la fragmentación de datos en silos. Abre paso a flujos de trabajo cohesionados, a la automatización avanzada y a la elaboración de cuadros de mando y canalizaciones que garantizan la persistencia y relevancia de la información a lo largo de todo el ciclo del proyecto. Esto es fundamental para materializar la visión del gemelo digital y un BIM verdaderamente dinámico y conectado.

Es crucial entender que Speckle no es una herramienta de modelado; su valor primordial reside en la interoperabilidad y la gestión avanzada de datos. Funciona como la capa de infraestructura subyacente que posibilita la comunicación fluida entre todas las demás aplicaciones especializadas.

De acuerdo con lo visto en esta serie de artículos, podemos concluir que la metodología BIM 2.0 no se materializará en una única plataforma omnipotente, sino en una constelación de soluciones especializadas e interoperables. Su valor radica en posibilitar la colaboración sin fisuras, la automatización avanzada y el empleo de inteligencia artificial.

Para saber más, tenéis a vuestra disposición los capítulos anteriores:

» Hacia el futuro del diseño arquitectónico y urbano: plataformas BIM 2.0

» Hacia el futuro del diseño arquitectónico y urbano: más plataformas BIM 2.0

Por Raúl Soriano, modelador sénior en el Dpto. de Arquitectura de Amusement Logic

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