El minimalismo blanco y de tonos neutros de la última década da un giro hacia la expresividad cromática y el optimismo visual con este nuevo diseño urbano del Departamento de Diseño de Amusement Logic. El mobiliario urbano es ahora una explosión de color, forma y vida. Los volúmenes, escultóricos y funcionales a un tiempo, se disfrutan como un espectáculo de energía positiva en medio del tejido urbano, sin por ello declinar una invitación al asiento.
El uso atrevido del color, lejos de ser gratuito, responde a una tendencia internacional que se apega a la emoción y a la identidad local, mientras se aleja de la homogeneización. Según recientes estudios en diseño urbano, los espacios públicos que incorporan paletas de color vivas, generan mayor interacción social, permanencia y bienestar. Así, el blanco —símbolo de pureza y «silencio» visual— da paso a una nueva era de color y un lenguaje de diseño emocional.

Estas estructuras multifuncionales combinan ergonomía, vegetación y formas fluidas. El resultado es una serie de microescenarios de encuentro y descanso; mientras tanto, los colores transmiten vitalidad y fomentan el sentimiento de pertenencia. Un manifiesto urbano en clave contemporánea: el color es más que ornamento, un alegato por una ciudad de alegría.
Por Manuel Devesa, arquitecto sénior en el Dpto. de Diseño de Amusement Logic

