En el norte de la ciudad de Abu Dabi, capital de Emiratos Árabes Unidos, la isla de Saadiyat ha adoptado una nueva identidad como centro cultural internacional. Se trata de un proyecto ambicioso, una visión estratégica que pretende posicionar al país como un puente entre culturas, un enlace a través del arte y el conocimiento entre Oriente y Occidente.

Inaugurado en 2017, el museo Louvre Abu Dabi, obra maestra de arquitectura de Jean Nouvel, marca el punto de partida de esta transformación. Su emblemática cúpula de geometría fractal alberga una colección histórica que dialoga con préstamos de instituciones parisinas, en lo que es un modelo de diplomacia cultural. Pronto se unirá a la oferta museística el Guggenheim Abu Dabi, en este caso, de la mano del arquitecto Frank Gehry.

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En otro punto, el Museo Nacional Zayed se erige como custodio de la memoria histórica emiratí. En cambio, el Museo de Historia Natural, que tiene previsto abrir sus puertas al público este año (2025), abordará narrativas universales sobre la evolución de la vida. Por su parte, Berklee Abu Dabi aporta la dimensión educativa y musical, y espacios como Manarat Al Saadiyat sirven de laboratorios de creatividad.

La ubicación estratégica de la isla de Saadiyat, en la ruta cultural global, refuerza su aspiración de convertirse en un centro artístico y cultural del siglo XXI. Con inversiones en infraestructuras culturales y programas de intercambio internacional sin precedentes, Saadiyat se perfila como un ecosistema multicultural para el entendimiento, la ciencia, la cultura, la música, la naturaleza… Un espacio arquitectónico y conceptual universal.

Por Manolo Barberá, modelador hidráulico sénior en el Dpto. de Arquitectura de Amusement Logic

Imagen de cabecera: Alberto-g-rovi | wikipedia.org | CC BY-SA 3.0

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