La mayoría de los proyectos de arquitectura y construcción que emplean la metodología BIM (siglas en inglés para Modelado de la Información para la Construcción) no suelen pasar más allá de la 3ª o 4ª dimensión. Sin embargo, el verdadero potencial de dicha metodología se alcanza al recorrer la hoja de ruta completa, que conduce hasta la 10ª dimensión.

En efecto, cada etapa en el desarrollo de un edificio —o, desde el punto de vista de nuestro sector, de un activo en forma de parque acuático, parque temático, hotel o resort, centro comercial, u otros— corresponde a una dimensión que incorpora una capa adicional de control y optimización. Podemos entender este recorrido como una escalera de valor.

Los primeros peldaños constituyen la base esencial: la idea o dimensión 1, que incluye la investigación, conceptualización, el cumplimiento de la normativa y la consideración de las condiciones iniciales del emplazamiento del edificio o activo. Le sigue el plano o dimensión 2, que consiste en su representación en un dibujo vectorial clásico, con toda la documentación gráfica bidimensional. El siguiente paso es el modelo tridimensional o 3D, centrado en la geometría y la visualización espacial. A esta fase, precisamente, se limita una gran parte de los proyectos de arquitectura y construcción.

Pero hay un más allá, un grupo de dimensiones que abre el espacio a la gestión y el control de la obra. La 4ª dimensión o tiempo vincula el modelo con el cronograma del proyecto y permite así la planificación de fases y la simulación constructiva. La 5ª dimensión, o línea del coste, introduce el control presupuestario en tiempo real, con estimaciones financieras que se ajustan a la evolución del desarrollo del proyecto.

Un tercer bloque se ocupa del impacto a largo plazo y la sostenibilidad. La 6ª dimensión es la de la sostenibilidad, el llamado Green BIM (BIM Verde). Esta se dedica al análisis de la eficiencia energética y las simulaciones ambientales. La 7ª dimensión, en cambio, corresponde al mantenimiento y operación del edificio o activo una vez finalizado y en uso, hasta el final de su vida útil, ya sea, como decimos, un parque acuático o temático, un hotel o un resort, un centro comercial, un camping, etc.

Por último, las dimensiones más avanzadas se dirigen hacia la optimización total y el futuro del proyecto. La 8ª dimensión, o seguridad, corresponde a la prevención de riesgos laborales, y se desarrolla mediante la simulación de escenarios de peligro antes del inicio de la obra. En la 9ª dimensión entra la optimización pura a través de la eliminación de desperdicios y una gestión eficiente de los recursos.

Así llegamos a la 10ª dimensión, que se alcanza cuando se recurre a una construcción industrializada, es decir, con la utilización de técnicas de prefabricación y/o de modularidad para maximizar la productividad de todo el proceso. Este es el camino completo para transformar la manera en que concebimos, construimos y gestionamos nuestros proyectos.

Por Raúl Soriano, modelador sénior en el Dpto. de Arquitectura de Amusement Logic

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