El modelo eléctrico tradicional, caracterizado por un flujo unidireccional de energía desde grandes centrales de generación hacia los puntos de consumo, ha quedado progresivamente obsoleto. Su lugar lo ocupan crecientemente las instalaciones eléctricas dinámicas, definidas por sistemas inteligentes capaces de tomar decisiones en tiempo real, con el objetivo de la optimización de la generación y el consumo, y el ahorro energético. Esta evolución produce nuevos conceptos para los que no existían términos en el lenguaje convencional.
Uno de esos conceptos es el del prosumidor (composición de productor y consumidor), formalmente definido en el estándar internacional IEC 60364. En este rol, el usuario deja de ser un actor pasivo que solo recibe energía para convertirse en un agente activo. Como prosumidor, generaría su propia electricidad —habitualmente a partir de fuentes renovables—, la almacenaría en baterías y decidiría cuándo consumirla, inyectarla a la red general o incluso compartirla en redes locales.
Otro de esos conceptos nacidos al socaire de los avances en producción y consumo de energía es el del Sistema de Control de Energía (PCS por sus siglas en inglés). Se trata de un sistema que controla electrónicamente las corrientes para prevenir sobrecargas en conductores y dispositivos de protección. El PCS limita de forma continua y activa la potencia demandada —sea de fuente única o múltiple—, y reduce así la dependencia del cálculo estático y tradicional de cargas en una instalación.
Quizá la interoperabilidad sea uno más de esos conceptos que cogen fuerza con el avance de las tecnologías energéticas. Consiste en la capacidad de comunicar entre sí todos los componentes del sistema —baterías, inversores, sistemas de control y cargas eléctricas— de forma segura y fiable.
Al mismo tiempo, conceptos como el de ciberseguridad se vuelven indispensables, ya que al tratarse de sistemas conectados con capacidad de toma automática de decisiones, es necesaria su protección. Accesos no autorizados, errores de configuración o ataques directos podrían comprometer, de otra manera, la continuidad del suministro o la seguridad física de la instalación.
Por Juan Carlos Soria, ingeniero MEP sénior en el Dpto. de Arquitectura de Amusement Logic

