Myanmar —o Birmania— arrastra desde hace años una aguda crisis de vivienda asequible. Según un informe del Banco Asiático de Desarrollo, solo en Rangún, la ciudad más grande —con una población estimada de 5.430.000 habitantes (2016)— y capital del país hasta 2005, cuando fue sustituida por Naipyidó, se necesitan 100.000 viviendas al año.
Ante tamaño problema, las soluciones convencionales resultan inalcanzables para la mayoría de la población, por lo que el estudio de arquitectura local Blue Temple concibió un proyecto que lo afronta de forma esperanzadora. Se trata de Housing NOW, una iniciativa social que responde a la urgente necesidad de viviendas dignas, seguras y económicas, especialmente para comunidades de bajos ingresos y personas desplazadas.
El diseño: un sistema modular y prefabricado
La propuesta se fundamenta en un sistema híbrido de construcción: por una parte, se produce en masa y de forma centralizada una estructura prefabricada de bambú; por otra, el establecimiento de los cimientos y la construcción de los revestimientos y otros elementos se realiza de forma local, en el lugar de ubicación de la vivienda. Es precisamente ese marco estructural el corazón del proyecto.
La innovación reside en el uso de haces de bambú de pequeño diámetro, un material a menudo considerado de desecho. Ahora, agregados entre sí en número suficiente mediante flejes metálicos, configuran los módulos esenciales de la estructura de sostén de la casa. Este sistema estructural, con un diseño concebido para distribuir cargas sísmicas y resistir vientos fuertes, adopta formas abovedadas y entrelazadas que son a la vez elegantes y extremadamente resistentes.
La prueba más elocuente de su eficacia llegó con un terremoto de magnitud 7,7 en la escala de Richter cerca de Mandalay: un grupo de 26 viviendas recién construidas a solo 15 km del epicentro permaneció intacto.
El método de construcción: participación comunitaria y adaptación local
El proceso de construcción prioriza la accesibilidad y la autonomía de las familias. Los módulos estructurales se ensamblan en un centro de producción en la ciudad de Bago y se transportan después en un remolque especializado a través del complejo terreno de Myanmar. Una vez en el lugar de ubicación, el sistema prefabricado simplifica enormemente la construcción de la vivienda. Tras colocar los cimientos de hormigón, el montaje requiere herramientas simples, lo que permite que las propias familias puedan participar e, incluso, liderar la construcción de su hogar. Los materiales para techos, suelos y paredes varían según los recursos locales y las preferencias de los residentes, que disponen de ese margen para la personalización y la apropiación del espacio.
Una estrategia con visión de mercado
Más allá de su impacto social, el proyecto se sustenta en un modelo de negocio meticuloso. Blue Temple identifica tres mercados principales: organizaciones no gubernamentales, empresas que ofrecen viviendas como beneficio a sus empleados y, finalmente, familias individuales a través de microcréditos facilitados por socios financieros.
Además, su estrategia de crecimiento se ha planificado por etapas. Comenzó con un prototipo y un proyecto piloto, para luego establecer su primer centro de producción y asociarse con varias ONG. El objetivo a medio plazo es construir una red local con instituciones de microfinanzas y constructores para ampliar su alcance. Esta aproximación, con una hoja de ruta clara y proyecciones de crecimiento, busca demostrar que es posible abordar un problema social con la eficiencia de una empresa.
Un impacto que trasciende la vivienda
Con un coste de entre €860 y €1.120 por unidad, estas casas, además de un techo, proporcionan a familias de bajos ingresos, muchas de las cuales han sufrido desplazamiento y trauma, un espacio estable y seguro que les devuelve la dignidad y un sentido de normalidad.
Hasta la fecha, el proyecto ha completado 75 edificios, entre los que se incluyen viviendas familiares, una clínica, un centro de preescolar y un orfanato. Como veis, la arquitectura con inteligencia vernácula, con innovación y con una estrategia comercial sólida, genera un impacto tangible y duradero.
Fuentes: Housing NOW, Blue Temple, Azure Magazine.
Imágenes: Housing NOW.
















