Published On: 24.05.2022|Categories: Noticias generales|

La ciudad turística de Sanya, al sur de la isla tropical de Hainan, uno de los destinos turísticos más populares de China, con más de 80 millones de visitantes al año que acuden atraídos por su clima cálido, sus selvas y playas o por atracciones turísticas como la Ciudad del Cine de Haikou o la Playa de las Vacaciones, es el lugar de emplazamiento de Sanya Horizons. El proyecto es un desarrollo de la China Duty Free Investment Development Co. Ltd., con diseño a cargo del estudio internacional de arquitectura Büro Ole Scheeren. Consiste en un edificio que comprende dos hoteles de la marca IHG, uno sobre el otro: The Regent Sanya Bay y el Hotel Indigo Sanya Bay. En palabras de sus arquitectos, Sanya Horizons «se eleva 160 m por encima del frondoso paseo marítimo», sobre una superficie de 83.500 m2 frente a la playa, y «abraza, integra y amplía la naturaleza circundante para crear un destino de ocio ecológico único».

Efectivamente, con la «maniobra estratégica» de apilar un hotel sobre el otro, los arquitectos evitan crear dos torres separadas, de forma que los hoteles «ocupan así una extensión más pequeña y liberan grandes porciones del paisaje natural en el terreno». Por otra parte, Sanya Horizons se extiende en una curvatura planimétrica que sugiere la idea de que «abrazan» el océano. Al mismo tiempo, permite que cada habitación del hotel disfrute de su propia terraza privada y de unas vistas sobre el mar completamente despejadas. Así, a la eficiencia estructural y ecológica, Sanya Horizons suma una «silueta memorable y emblemática» en la costa de la ciudad.

Respecto a la distribución general de los volúmenes del edificio, sus compensaciones y aberturas permiten el aprovechamiento con amplios espacios ajardinados. Esta «jungla vertical integral» es visible desde todas las habitaciones y en todas las plantas del complejo, lo que proporciona una «experiencia más holística y sinérgica» a sus huéspedes. Y en las plantas superiores se prevén espacios públicos con restaurantes y salones. En su centro, a una cota de 75 m, una gran abertura de seis pisos de altura aligera el conjunto y permite las vistas de este a oeste. El proyecto cuenta además con una piscina infinita de 153 metros de longitud, la que será una de las más grandes del mundo de este tipo.

Por último, este diseño particular de Sanya Horizons, que incorpora múltiples aperturas, aumenta su «porosidad» y, en consecuencia, reduce considerablemente las cargas estructurales por el viento. Al mismo tiempo, la fachada, formada por una retícula hexagonal de balcones y pasarelas, además de proteger del sol, facilita la ventilación natural cruzada. A todo lo anterior se suma la abundante vegetación, lo que da como resultado una reducción considerable en la necesidad de acondicionamiento mecánico del edificio. Así, Sanya Horizons se convierte en un complejo turístico con «un rendimiento altamente responsable y sostenible con respecto al planeta y a la hermosa naturaleza que rodea el proyecto».

Fuente e imágenes: Büro Ole Scheeren.

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