En la búsqueda constante de experiencias memorables, el sector de la restauración se sumerge literalmente en nuevas profundidades. Precisamente, los restaurantes-acuario transforman las reuniones gastronómicas en un espectáculo sensorial. Más que un menú exquisito, los restaurantes submarinos nos transportan a otro mundo, gracias a paredes de cristal que revelan la vida acuática.

El Oceanogràfic de Valencia, España, con su restaurante submarino integrado en el acuario, es ejemplo paradigmático de esta tendencia. Los comensales disfrutan de la sensación única de cenar en las profundidades del océano, rodeados de vida marina.

Algunos establecimientos, especialmente en Japón, llevan el concepto más allá. Restaurantes como el Tsuri-Kichi convierten la experiencia gastronómica en un juego, casi un deporte. Efectivamente, en el Tsuri-Kichi los comensales deben capturar los pescados que degustarán posteriormente. Esta evolución transforma la experiencia gastronómica en una aventura participativa que combina entretenimiento y alta cocina.

Estos restaurantes-acuario redefinen la experiencia gastronómica, la extienden para apelar de forma amplia a más sentidos que los del gusto y el olfato; la clave de su éxito se encuentra a buen seguro en su capacidad para crear momentos tan memorables como deliciosos.

Por Pablo Vidal, arquitecto sénior en el Dpto. de Arquitectura de Amusement Logic

Imagen: Restaurante Submarino – Valencia – Oceanogràfic

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