En el diseño de parques acuáticos, si bien las piscinas y las atracciones acuáticas son las protagonistas, también el paisajismo que las rodea está llamado a representar un papel de importancia. En otras palabras, el diseño debe contar con esta disciplina desde el primer momento. Veamos pues cómo debe ser, en términos generales, el diseño de paisajismo dentro de un parque acuático:

Uno de sus requisitos es que garantice la accesibilidad universal. Por ejemplo, los recorridos peatonales deben proyectarse con pendientes inferiores al 6 %, las superficies deben ser antideslizantes en seco y en húmedo (con valores mínimos de coeficiente de rozamiento acordes a la normativa UNE-EN 16165 o equivalentes), y los anchos libres de los caminos deben permitir el cruce fluido de dos sillas de ruedas o dos carritos.

Pero el diseño paisajístico no debe pensar solo en los visitantes y usuarios, sino que debe facilitar también su operatividad diaria. Elementos como jardineras, zonas verdes o arbolado requieren una planificación que contemple los recorridos del personal de mantenimiento, la ubicación de bocas de riego, los accesos técnicos a arquetas de registro y las distancias de seguridad respecto a instalaciones hidráulicas o eléctricas enterradas.

Por otro lado, una vegetación mal seleccionada —especialmente especies caducifolias de hoja pequeña, con alta producción de frutos o con sistemas radiculares invasivos— generará problemas recurrentes: acumulación de materia orgánica en los vasos y consiguiente afectación de los sistemas de filtración y tratamiento de agua; levantamiento de pavimentos; obstrucción de redes de drenaje, etc. Por ello, es recomendable priorizar especies perennes de bajo mantenimiento, con escasa producción de hojas y flores, y sistemas radiculares no agresivos.

Respecto a los sistemas de drenaje, no solo deben dimensionarse adecuadamente, sino que es conveniente añadir la integración de pavimentos permeables. Así se reducen las escorrentías y se facilita la gestión sostenible del agua.

Ahora, en cuanto a las sombras, ya sea mediante estructuras fijas o doseles vegetales, aquellas deben distribuirse estratégicamente. Y para ello, el diseño del parque acuático debe tener en cuenta que son un factor determinante, no solo del paisajismo en su conjunto, sino del confort de los usuarios y visitantes. Su adecuada posición y orientación tendrá como consecuencia que se prolonguen las horas de uso del parque; en alguna medida, también contribuye a evitar la evaporación de las láminas de agua, con el consiguiente ahorro hídrico y energético.

En definitiva, como véis, cuando se coordina desde las fases iniciales del proyecto el diseño del paisajismo con el de los espacios acuáticos propios del parque, se mejora la futura experiencia del visitante. Pero no solo, también se optimizan los recursos destinados a su operación y mantenimiento, y, por tanto, se prepara para la sostenibilidad económica y medioambiental a largo plazo.

Por Francisco Lozano, ingeniero MEP en el Dpto. de Arquitectura de Amusement Logic

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