Una parte fundamental del éxito y la rentabilidad de un parque acuático no depende únicamente de lo que ve el visitante, sino también de lo que permanece oculto: la «trastienda», es decir, las áreas técnicas de servicio y operación. Se trata del sistema nervioso del parque, una parte absolutamente esencial para que todo funcione con precisión.
En efecto, un parque acuático depende de sistemas técnicos complejos: bombeo y filtrado, control químico y sanitario del agua, instalaciones eléctricas, mantenimiento estructural de las atracciones y una larga lista de equipos. Si el acceso a estos equipos y sistemas no se planifica bien en el diseño del parque acuático, cualquier incidencia puede traducirse en cierres parciales, retrasos en la apertura, interrupciones imprevistas y, lo que es peor, una percepción negativa por parte del visitante.
En cambio, unas instalaciones técnicas bien diseñadas y eficientemente distribuidas facilitarán el ágil mantenimiento preventivo y la intervención rápida, y garantizarán así la continuidad operativa incluso en los momentos de mayor afluencia. Rutas internas de circulación del personal, accesos independientes para proveedores que eviten la interferencia con los flujos de visitantes, adecuada dimensión de los espacios de almacenamiento y organización de las zonas técnicas con criterios de funcionalidad, son algunas de las cuestiones que el diseño de parques acuáticos debe considerar.

Pero además, diseñar correctamente esas áreas de servicio significa construir un fundamento sólido para futuras fases de desarrollo y/o ampliación del parque acuático. Las nuevas atracciones se incorporarán entonces sin problemas operativos y la infraestructura técnica se adaptará con facilidad a la evolución del parque.
Todo lo dicho se traduce en una reducción de los costes operativos anuales del parque acuático y, por tanto, en una mejora de su margen de explotación. En definitiva, lo que el visitante no ve es, paradójicamente, lo que más contribuye a que su experiencia sea perfecta.
Por Ángel Ibáñez Pérez, ingeniero MEP sénior en el Dpto. de Arquitectura de Amusement Logic

