En la isla Pazhou de la ciudad de Guangzhou, en la China meridional, hay un elemento de arquitectura que merece una mirada pausada. En este caso no se trata del edificio, sino de lo que alberga en su interior. El edificio es el del Centro de Arte OneM, y lo que cobija en su interior como una urna a una joya es la llamada Ribbon of Pearl River (o Cinta del río de las Perlas), una escalera de caracol muy especial.
Las cifras de esta escalera del Centro de Arte OneM resultan elocuentes: de un refulgente color escarlata, Ribbon of Pearl River alcanza una altura total de 31,342 m y se desarrolla a lo largo de una espiral de 186,315 m de acero, con un diámetro de 13,6 m. Lo que la distingue como monumento especial, sin embargo, no es su tamaño, sino un detalle de su construcción: cuenta con un tramo continuo de 11,995 m sin ningún tipo de apoyo central o pilar, lo que le vale el récord —que el Libro Guinness de los Récords le concedió oficialmente en diciembre de 2025— como «mayor altura de sección de escalera de caracol sin soporte» del mundo.
Lograr esa fluidez sin un apoyo intermedio implica un minucioso trabajo de ingeniería. Además de las casi 1.000 t de su propio peso, la escalera debe sostener el de quienes la transitan. Para ello, la estructura se ancla únicamente en los forjados de las plantas que conecta, lo que produce la ilusión óptica de una cinta ingrávida que flota en el aire o que el viento arrastra caprichosamente. El vibrante rojo sangre contrasta con la sobriedad de la fachada, los interiores industriales y los muros de cristal.
La propia arquitectura exterior del Centro de Arte OneM, con sus volúmenes apilados que parecen girar sobre sí mismos, evoca la figura de un bailarín. La escalera interior, sin embargo, produce un marcado contraste con esa disposición, como si fuera el eje sobre el que gira esa danza exterior. Entonces, si el edificio se retuerce para mirar a la ciudad, la escalera serpentea para ofrecer a quien la sube vistas cambiantes, a través de las cristaleras, del paisaje urbano y del río de las Perlas.
Según leemos en fuentes chinas, para construir una forma orgánica como la escalera de caracol del Centro de Arte OneM los responsables del proyecto recurrieron a una de las mayores empresas de fabricación de instalaciones artísticas del sur de China, ya que una constructora convencional no podía garantizar la precisión necesaria en el curvado de la estructura. Durante aproximadamente un año, el equipo ensambló y soldó cada segmento, con máximo respeto por las tolerancias, para que la hélice mantuviera una geometría perfecta piso tras piso.
El artífice del Centro de Arte OneM y de su escalera de caracol es el coleccionista de arte contemporáneo y empresario chino —fundador de Marubi Biotechnology, una de las compañías de cosmética más importantes del país— Sun Huaiqing. «Abrimos esta escalera roja al público —declaraba a CRI Online—, y renunciamos voluntariamente al espacio comercial que ocupa y a los ingresos por alquiler a largo plazo, con lo que cumplimos con nuestra misión respecto de la comunidad».
Fuentes: Guinness World Records, ESRT Online, ABS-CBN, Nanfang Plus, CRI Online, Baidu Wiki, IFENG. Imágenes: Guinness World Records.














