Al visitar un parque acuático, un parque de atracciones, un parque temático u otra atracción para el ocio y el turismo, no solemos reparar en los edificios de servicio o ciertas instalaciones técnicas esenciales para su funcionamiento diario. Esta aparente invisibilidad no es casualidad. Probablemente sea responsable de ella un color creado expresamente para pasar desapercibido. Su objetivo no es decorar, sino desaparecer del campo visual del visitante. Es el llamado go away green en inglés.
El «verde que desaparece» consiste en una gama de verdes pálidos, cercanos a los tonos naturales del entorno, que el ojo humano tiende a ignorar. Fue Disney quien popularizó su uso para disimular elementos técnicos, un efecto que logró sin necesidad de recurrir a grandes estructuras o soluciones costosas.

En los parques acuáticos, temáticos o de atracciones, todo compite por la atención del visitante. Atracciones, tematización, paisajismo y recorridos deben coadyuvar a una experiencia inmersiva y sin interrupciones visuales. Esas tonalidades de verde permiten precisamente minimizar el impacto visual de edificios técnicos y zonas de servicio, y mantener así la inmersión temática sin distracciones. Al mismo tiempo, reducen costes frente a soluciones arquitectónicas más complejas.
Por Ángel Ibáñez Pérez, ingeniero MEP sénior en el Dpto. de Arquitectura de Amusement Logic

