En los últimos años, diversas ciudades de todo el mundo han comenzado a incorporar elementos gráficos tridimensionales en calles y pasos de peatones con un objetivo tan sencillo como efectivo: llamar la atención de los conductores y animarlos a reducir la velocidad. Y los resultados obtenidos han demostrado que, en ocasiones, una ilusión óptica es más eficaz que un semáforo o un reductor de velocidad convencional.
La clave de su eficacia reside en la sorpresa. Un paso de cebra que aparenta ser una plataforma elevada, un animal que parece a punto de cruzarse en la trayectoria del vehículo, o un elemento urbano que emerge del asfalto, producen sorpresa en el conductor y, en consecuencia, desencadenan una respuesta instintiva, refleja, de frenado.
Precisamente, con la tecnología 3D-Tech de Amusement Logic se lleva un paso más allá dicho concepto. Con esta tecnología de modelado a la carta se producen figuras tridimensionales personalizadas de gran realismo. Animales, elementos urbanos, formas geométricas o diseños temáticos modifican la percepción del conductor y favorecen, tal como vemos una conducción más prudente.

Pero además de la función preventiva mencionada, las figuras tridimensionales producidas mediante el sistema de modelado 3D-Tech también contribuyen a la belleza del entorno. Al fin y al cabo, transforman los espacios cotidianos —a menudo anodinos o degradados— en lugares más atractivos, memorables y con personalidad propia.
Sin duda, la utilización de figuras en 3D es una solución innovadora para controlar el tráfico. Como veis, la seguridad y la creatividad caminan de la mano gracias a esta propuesta urbana. Mejoran tanto la protección de los ciudadanos como la experiencia de transitar por la ciudad. Un concepto especialmente idóneo en zonas delicadas como los espacios escolares, las áreas peatonales o los puntos urbanos de gran afluencia.
Por Pablo Vidal, arquitecto sénior en el Dpto. de Arquitectura de Amusement Logic

