Que la piscina del hotel deje de ser solo lugar de baño y se convierta en un circuito de bienestar activo: esa es la reivindicación que sustancia la nueva propuesta del Departamento de Diseño de Amusement Logic. Caminar contra corriente, hidroterapia suave, tramos de nado corto, agua templada, zonas de respiración y descanso y sombras: esa es la fórmula que decide el diseño. La piscina recreativa, el spa y la gimnasia se reúnen en un único entorno de arquitectura blanca y formas orgánicas, de vegetación y paisaje natural.

Esta reivindicación de diseño se adhiere a una tendencia en hostelería: bienestar activo y no decorativo. Los huéspedes no solo se refrescan; se mueven, se recuperan, respiran, se tonifican, se ejercitan. La propuesta pone el agua al servicio de la salud y cuida al mismo tiempo el entorno de belleza. Una serie de vasos de trazado libre, envueltos en el regalo del jardín, se aleja del rectángulo convencional.

Y su construcción no es sino cuestión de programa: canales cortos para el nado y la marcha acuática, bancos de hidromasaje y surtidores suaves, zonas de baja profundidad para los ejercicios, rincones de sombra para el descanso y una sucesión horaria que ordena los distintos usos a lo largo del día. Un circuito así añade una capa de valor a la operación de un hotel o resort: la de salud y bienestar. Un valor muy demandado hoy, por cierto. El uso de la lámina de agua se prolonga y se diversifica. La piscina se convierte así en un paisaje para cuidarse.

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