En este proyecto, que elabora el Departamento de Diseño de Amusement Logic, el terreno es parte activa del edificio. Su arquitectura se integra de forma directa y lógica en la topografía. Volúmenes de hormigón semienterrados y cubiertos de hierba utilizan la inercia térmica del suelo como regulador natural de temperatura y reducen así, de forma significativa, la huella de la climatización artificial. La tierra, como aislante frente a las variaciones térmicas exteriores, mejora la eficiencia energética del conjunto.
Las cubiertas vegetales refuerzan ese comportamiento. Cumplen además una función urbana: se transforman en una extensión accesible y transitable del espacio público. El edificio, que ya no es objeto aislado, forma parte del paisaje. Proporciona recorridos peatonales, superficies de estancia y miradores adicionales.

Las formas onduladas, las aperturas excavadas en los montículos, franquean la luz natural en profundidad. Al mismo tiempo, producen terrazas y patios, ideales para áreas de restauración. Esta combinación de topografía, vegetación y geometría es responsable de espacios exteriores confortables, sin que requiera por ello soluciones técnicas complejas en exceso.
Los espacios interiores bajo la cubierta ajardinada se organizan con las plataformas exteriores. El resultado es una arquitectura eficiente, integrada en el paisaje y de un continuo uso social. Restauración, paseo y contemplación se combinan de forma natural.

