Published On: 02.12.2022|Categories: Artículos|

El bambú es una planta angiosperma perenne de la familia herbácea de las poáceas. Sus tallos fueron empleados desde tiempos ancestrales, entre otras muchas aplicaciones, en la construcción de edificios. Su utilización, tanto con función estructural como de revestimiento y/o decorativa, tiene múltiples ventajas frente a otros materiales de construcción. Por otra parte, su utilización ha pasado de ser puramente artesanal a industrializada, con la producción de otros productos y derivados.

Sus ventajas en el diseño y la construcción de edificios frente a otros materiales son numerosas:

  • Su velocidad de crecimiento es aproximadamente el triple que la del resto de especies proveedoras de madera (pino, roble, cedro) utilizadas habitualmente en construcción.
  • Es una planta con una gran facilidad de propagación, disponible actualmente en prácticamente todos los continentes (a excepción de Europa).
  • Almacena dióxido de carbono durante su crecimiento.
  • Como consecuencia, facilita la concesión de certificados medioambientales.
  • Su madera tiene una resistencia a la tracción entre 3 y 10 veces superior a la del resto de maderas de construcción.
  • Tiene una resistencia a la compresión entre 2 y 3 veces superior a la de dichas maderas.
  • Y tiene una resistencia a flexión entre 4 y 5 veces superior a las mismas.
  • En cambio, tiene una resistencia de diseño a compresión en torno a la mitad de la del hormigón estándar.
  • Sin embargo, su madera es cuatro veces más ligera que aquel.
  • Por último, la relación resistencia/masa del bambú es superior a la del hormigón.

En cuanto a los procesos industriales para mejorar sus prestaciones, se han desarrollado tratamientos específicos fundamentados en el sometimiento del material a altas presiones y temperaturas. También se realiza la impregnación de su masa con resinas o partículas cerámicas. Con estos tratamientos se amplía la funcionalidad de la madera de bambú, con productos idóneos para revestimientos, pavimentación, falsos techos o elementos decorativos. Existen múltiples ejemplos de la utilización del bambú en bellas y antiguas construcciones, por lo que su durabilidad ha quedado ampliamente demostrada.

Por Eduardo Hernández García, modelador estructural sénior en el Dpto. de Arquitectura de Amusement Logic