El Departamento de Diseño de Amusement Logic presenta una nueva propuesta, en esta ocasión para un destino inmersivo que simula los vestigios sumergidos de una civilización imaginaria. El usuario, el huésped o el turista experimenta la arquitectura a través del agua, en un parque acuático de ruinas enigmáticas.
Templos derruidos, santuarios, altares, escalones y pilares, parcialmente conquistados por la naturaleza, descollan entre las rocas. El agua cristalina cubre el conjunto onírico-arqueológico y envuelve las estructuras sumergidas en destellos y reflejos ondulantes. Mientras que muchos parques acuáticos simplemente se visitan, este representa una atracción que se descubre.

Algunos elementos combinan función y escenografía, recreación y operación. Una torre alberga salidas de toboganes, mientras que un acueducto refresca la atmósfera con una cascada, y una plaza inundada funciona como piscina de recepción. El turista, el huésped, el visitante explora el parque acuático poco a poco. Primero, al atravesar sus puertas, desde la distancia. Después, al nadar sobre estructuras sumergidas y explorar rincones ocultos.

Este parque acuático incluye terrazas, plataformas junto al agua y refugios de sombra. Bares acuáticos y restaurantes elevados prolongan la estancia. La combinación de zonas familiares, tranquilas, con otras más intensas, atrae a públicos diversos sin diluir la identidad monumental del conjunto.
Por Manuel Devesa, arquitecto sénior en el Dpto. de Diseño de Amusement Logic

