El Departamento de Diseño de Amusement Logic propone una nueva perspectiva para el diseño del espacio acuático en hoteles y resorts. En lugar del vaso único que todos los huéspedes deben compartir, la propuesta aborda la atracción como un «pueblo acuático». Ahora, un conjunto de piscinas de distinto carácter se distribuye en un espacio laberíntico —y fresco, y verde—; tras una piscina social y animada hay otra tranquila, y una zona familiar, y más allá un río de corriente lenta, y también rincones privados. La piscina deja de ser un espejo uniforme y se convierte, por arte de la idea y el diseño, en un paisaje de múltiples experiencias.
Se multiplican las piscinas, se multiplican las experiencias y, por tanto, se multiplica el valor percibido del hotel o resort. Y, sin embargo, apenas aumenta la superficie real destinada a lámina de agua. Cada huésped, el que busca interacción o el que busca calma, el familiar cargado de niños o la pareja que quiere intimidad, todos encuentran su lugar sin invadir el espacio ajeno. La experiencia se enriquece y la atracción acuática proporciona muchos motivos para quedarse.

En cuanto a la arquitectura y construcción de este «pueblo acuático», debe tenerse en consideración el hecho de que fragmentar el programa acuático en varios vasos permite escalonar profundidades, temperaturas y usos, así como jerarquizar recorridos y zonas de sombra. La ingeniería hidráulica, por su lado, dispone de lo necesario para cada ambiente.
Desde el punto de vista de la operación del hotel resort, mayor variedad de experiencias bien diferenciadas dentro de la misma parcela se traduce en mayor atractivo y permanencias prolongadas. Eso tiene por ende un reflejo directo en la rentabilidad, que mejora. Aquella piscina única se transforma, por obra del Departamento de Diseño de Amusement Logic, en un «pueblo» de calles de agua con muchas formas de disfrute.

