La tecnología y la ingeniería que hacen posible la experiencia inmersiva son siempre invisibles para el visitante que la disfruta. Al fin y al cabo, dicha experiencia depende en gran medida de una ilusión que cualquier elemento técnico visible rompería indefectiblemente. Sin embargo, esos elementos técnicos, como cascadas espectaculares, montañas artificiales, lagunas tematizadas o complejos sistemas de iluminación, exigen una infraestructura altamente sofisticada.

Por ello, uno de los mayores desafíos en el diseño de parques temáticos y otros espacios de ocio es el de integrar las instalaciones técnicas, las estructuras y los sistemas operativos en la propia arquitectura y tematización. El objetivo último es el de que el visitante, el turista, el huésped solo perciba el resultado final.

Las técnicas de tematización desempeñan un papel fundamental en ese proceso de diseño y construcción de experiencias inmersivas. Rocas artificiales, vegetación estratégicamente ubicada, elementos arquitectónicos diseñados con doble función o recursos escenográficos como falsos techos y paneles decorativos sirven para disimular, sin afectar la operatividad, los accesos técnicos, los conductos, registros y equipos de mantenimiento. Y ello sin olvidar nunca que las infraestructuras deben ser accesibles para que los responsables técnicos puedan realizar los mantenimientos y las reparaciones necesarias.

Ocurre lo mismo en parques acuáticos: cascadas, lagunas, fuentes interactivas y ríos tematizados requieren complejos sistemas de bombeo, filtración y recirculación del agua que deben ser eficientes sin alterar la apariencia natural del entorno. El diseño adecuado logrará que el visitante, el viajero y el turista perciba únicamente el movimiento y el sonido del agua.

La iluminación constituye otro ejemplo significativo: los sistemas de iluminación transforman completamente la percepción de un espacio, pero su eficacia depende en gran medida de su discreción. Equipos cuidadosamente integrados en la arquitectura o la tematización crean atmósferas inmersivas sin desvelar el origen de sus efectos visuales.

Solo esa integración multidisciplinar de arquitectura, ingeniería y tematización permite crear entornos donde la tecnología trabaja de forma silenciosa, de forma que la experiencia, la emoción y la narrativa ocupen el primer plano.

Por Cristina Uchán, arquitecta sénior en el Dpto. de Arquitectura de Amusement Logic

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