El problema: entre 2023 y 2025, durante la temporada de lluvias de Vietnam —que suele comenzar en septiembre, en sus provincias centrales, y extenderse hasta diciembre o incluso enero del año siguiente—, el país asiático sufrió 17 tormentas consecutivas que dejaron sumergidas 22 de sus 34 provincias. La solución: un equipo de arquitectos propone aceptar y convivir con el agua, en vez de intentar vencerla; para ello ha desarrollado una vivienda prefabricada flotante que se adapta a las crecidas y vuelve a posarse en el suelo, como si nada hubiera ocurrido, cuando el agua se retira.
«Cada año somos testigos de la trágica pérdida de vidas y propiedades», explican a la revista Designarcus desde Creative Architects, estudio de arquitectura responsable del proyecto. «Como arquitectos e ingenieros —añaden—, sentimos la responsabilidad profesional de aportar una solución que estuviera a nuestro alcance». Así fue cómo Bui The Long, fundador del estudio, buscó con sus colegas una respuesta que permitiera a las familias quedarse en sus tierras ancestrales sin poner en riesgo sus vidas. Así se materializó la Casa Flotante Prefabricada, que el estudio de arquitectura desarrolló junto a Nhà Xanh —literalmente «Casa Verde» en vietnamita— y 5G Construction Solutions.
El planteamiento de la Casa Flotante Prefabricada parte de una convicción sencilla: «por muy capaces que seamos, no podemos luchar contra la naturaleza». Con esa convicción, los arquitectos cambiaron diametralmente de perspectiva y comenzaron a preguntarse: «¿por qué no vivir en armonía con el agua en lugar de intentar eliminarla constantemente?». Este planteamiento, que bautizaron como «vivir con el agua», impregna cada decisión de diseño de la Casa Flotante Prefabricada.

La solución técnica es, en esencia, un ejercicio de equilibrio. Literalmente. La forma no responde a un capricho, sino a un problema muy concreto: los fuertes vientos que acompañan a las tormentas. «Sin una ingeniería cuidadosa, los techos pueden desprenderse fácilmente —explican a Designarcus desde Creative Architects—. La forma triangular, especialmente de triángulo isósceles, proporciona estabilidad estructural, evita salientes pronunciados o bolsas de viento y distribuye las fuerzas de manera uniforme». Por otra parte, las viviendas mantienen una presencia discreta en el paisaje. Los tonos exteriores suaves y la silueta triangular minimizan su impacto visual.
Para la flotación, el equipo evaluó varias opciones: bloques de poliestireno, pontones especializados, bidones metálicos… Finalmente, optaron por bidones de polietileno de alta densidad, un material duradero, disponible en el mercado local, ligero y económico. «Lo más importante es que proporcionan una flotabilidad fiable y son fáciles de sustituir o mantener cuando es necesario», apuntan los arquitectos. Por lo demás, el sistema cuenta con mecanismos de guiado que evitan el desplazamiento lateral y mantienen la vivienda anclada cuando se eleva al subir el agua; entre 7 y 10 días después, al retirarse la crecida, regresa exactamente a su posición original.

Los arquitectos identificaron 5 factores esenciales de supervivencia con la idea de que la casa fuera autónoma durante los días de inundación: alimentación, descanso, saneamiento, electricidad y agua. La despensa, protegida de la humedad, puede almacenar alimentos para 10 días; hay una cocina de gas independiente que no necesita electricidad; la cama, confortable para 2 personas, puede ampliarse para acoger hasta 4 en caso de emergencia. Si la situación lo requiere, el espacio permite utilizar esterillas en el suelo para albergar hasta 8 personas, con mantas adicionales guardadas en compartimentos específicos.
El sistema sanitario, por su parte, es uno de los aspectos más singulares de la Casa Flotante Prefabricada: el depósito de aguas residuales flota junto a ella, de modo que la higiene y la naturaleza no se ven afectadas durante las inundaciones. El objetivo, insisten los arquitectos en declaraciones a Designarcus, «no es el lujo, sino la resiliencia: garantizar que una familia pueda mantener la dignidad y un mínimo de confort durante un aislamiento temporal».
El coste, admiten los arquitectos, era una variable determinante. La forma triangular, al minimizar la superficie de la envolvente, ayuda a reducir los costes de construcción. El precio final por una superficie de 24 m2, que incluye dormitorio, baño, terraza, pequeña cocina y aislamiento térmico, ronda los €9.000. El proyecto ha sido seleccionado para un programa del Departamento de Ciencia y Tecnología de Ciudad Ho Chi Minh, lo que facilitará su implementación y expansión.
Fuentes: CTA | Creative Architects, Designarcus.
Imágenes: CTA | Creative Architects.









