El Departamento de Diseño de Amusement Logic, en su incesante labor de innovación y desarrollo, propone una novedad en el diseño de ríos lentos. Ahora, en virtud de esa inquietud, el río lento se convierte en un recorrido experiencial naturalizado. Ahora, cada una de las partes de su recorrido se diferencia entre sí; en conjunto, se hace más deseable y, sobre todo, memorable.
Curvas más abiertas o más íntimas, cambios sutiles de anchura y pequeñas variaciones de profundidad invitan a ritmos de disfrute particulares: zonas de flotación relajada, tramos más dinámicos o áreas donde el usuario puede detenerse. El río lento deja de ser un canal uniforme para convertirse en una secuencia natural y variada.
El diseño enriquece el río lento con diversas escenografías integradas. Formaciones rocosas, cascadas, vegetación densa, islas accesibles, playas de entrada progresiva, zonas híbridas, áreas donde el río se ensancha y permite detenerse, o conexiones con piscinas principales, introducen puntos de interés y permiten que el usuario elija; puede seguir el suave curso del agua o detenerse y reposar. El resultado es mayor tiempo de uso y la diversificación de la experiencia.
En ríos lentos existentes, estas mejoras pueden implementarse mediante intervenciones parciales, con elementos prefabricados o con nuevas piezas de tematización. En proyectos nuevos, el río lento naturalizado entra en el concepto de diseño desde el inicio, como columna vertebral articuladora del hotel, el resort o el parque acuático.
El río lento deja de ser un simple canal acuático para convertirse en una experiencia en sí misma, un recorrido que se descubre, que se disfruta y, sobre todo, que se recuerda.
Por José María Reyes, diseñador en el Dpto. de Diseño de Amusement Logic



