El surf es un deporte que trasciende edades y fronteras, con una cultura reconocible a su alrededor y una numerosa población de aficionados en todo el mundo. Sin embargo, su práctica depende de las condiciones del mar, del viento y del oleaje, por supuesto, y, en general, de la estación del año. En consecuencia, por más que un hotel o resort se encuentre a orillas de una playa magnífica, no podrá garantizar siempre que sus huéspedes disfruten de una sesión de surf. Y si se trata de destinos de interior o de instalaciones alejadas de la costa, el deporte del surf queda descartado de sus opciones. Al menos, hasta hoy.

Presentamos al mercado, para resolver precisamente esa limitación, un sistema neumático de olas por cámaras. Se trata de Easy Surf Pool, un dispositivo para producir olas en piscinas de complejos turísticos, hoteles y resorts y, claro está, parques acuáticos. Este nuevo sistema neumático produce olas de surf a la carta, independientemente de las condiciones meteorológicas o estacionales. Su operación se fundamenta en un principio sencillo, pero sólido: el aire desplaza al agua al liberarse y genera las olas.

Sin embargo, la forma de esas olas viene determinada, según peculiaridad del sistema Easy Surf Pool, por el orden en que se activan sus cámaras. Una activación simultánea produce un frente de ola aproximadamente recto. Una activación progresiva, de extremo a extremo de la piscina, forma una ola oblicua. Una secuencia del centro hacia los laterales da lugar a dos direcciones de surf. Este accionamiento discriminado de las cámaras abre un abanico amplio de configuraciones. Por lo demás, sea recta u oblicua, la ola sale de la zona profunda y se transforma al propagarse sobre la geometría del fondo, de manera que, con la reducción de la profundidad, aumenta su altura y su pendiente, se produce su rotura más allá y, finalmente, se disipa sobre la playa.

Un aspecto que a menudo se pasa por alto en este tipo de instalaciones es el equilibrio hidráulico. El desplazamiento repetido de las olas transporta una cantidad neta de agua desde la cabecera profunda hacia la zona de surf y playa. Consecuentemente, el agua se acumula progresivamente donde no debe y el sistema pierde eficacia. Easy Surf Pool gestiona esta física mediante un circuito de retorno de agua independiente del de su tratamiento. La función de este circuito es múltiple: restituye en la cabecera el agua transportada por las olas, mantiene el balance de niveles entre piscina y depósitos de compensación, acelera la recuperación hidráulica entre ciclos y amortigua las variaciones instantáneas de volumen producidas por cada una de dichas olas.

En hoteles y resorts, la propuesta tiene una lectura evidente: Easy Surf Pool incorpora una atracción de surf sin depender del mar, amplía el abanico de actividades y reduce la estacionalidad con condiciones estables. Esta estabilidad facilita la venta de actividades, la organización de escuelas de surf, la celebración de eventos y la creación de programas para huéspedes de distintos niveles. También abre la puerta a colaboraciones con marcas deportivas, competiciones locales y otras experiencias. Se trata en definitiva de una fórmula que, más allá de las habitaciones, ayuda a llenar la temporada baja y a diversificar los ingresos.

Sin embargo, Easy Surf Pool no es una solución cerrada. De acuerdo con las dimensiones de cada proyecto, los ingenieros hidráulicos calculan las prestaciones reales del sistema en la fase de diseño funcional. Esta característica no es sino otra ventaja para promotores, directores y propietarios de hoteles y resorts. Al fin y al cabo, estos siempre valoran disponer de margen para adaptar la instalación a las dimensiones del vaso, al público objetivo y al modelo de negocio. El sistema neumático de olas por cámaras Easy Surf Pool ofrece ese margen. Su arquitectura modular permite ajustar el número de cámaras, la potencia de los soplantes y la configuración del retorno en función de cada caso.

El mercado, por su parte, acompaña a la propuesta. El turismo de experiencias crece y, dentro de él, el turismo deportivo y activo. Este muestra una notable estabilidad y se recupera fácilmente frente a los vaivenes económicos. Los viajeros y turistas que reservan sus viajes motivados por una actividad concreta, suelen planificarlos con antelación, gastan más en servicios complementarios y repiten si la experiencia es satisfactoria. Para un hotel o un resort, captar a ese perfil de cliente no solo mejora la ocupación, también mejora el valor de marca, que se reproduce a través de contenido espontáneo en redes. Ninguna campaña publicitaria consigue la misma naturalidad.

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