El desierto es un paisaje tan fascinante como extremo. Es inmenso y silencioso, árido y luminoso, caluroso por el día y frío por la noche. El Departamento de Diseño de Amusement Logic lanza una propuesta de complejo turístico de lujo que aprovecha estos contrastes inherentes a los desiertos del mundo. Este nuevo diseño no compite con el desierto, sino que representa la idea del diálogo constructivo, para llegar a un entendimiento con él.
Esta nueva arquitectura se propone como meta integrar en el terreno los edificios de alojamiento y servicios del resort. Recurre a la piedra, a una calibrada proyección de sombras y a hacer del horizonte parte de la experiencia de los huéspedes. El agua, por su parte, tiene mucho que aportar al concepto. Las piscinas y las cascadas se funden con el paisaje y hacen de los patios lugares frescos. Como pequeños oasis, transforman el lugar. La vegetación crece y se adueña de espacios de descanso y privacidad, allí donde el agua hace posible la vida.
El desierto permanece, la experiencia se transforma. Al calor, el diseño contrapone la sombra, a la aridez, el agua, a la inmensidad, las vistas, el aislamiento, la privacidad y al silencio, la calma. Y todo se traduce en bienestar. Al atardecer, la arquitectura se refleja en el agua con nueva luz; por la noche, el resort desaparece bajo un cielo infinito y el desierto recupera el protagonismo.



