A la hora de realizar el diseño de atracciones turísticas como parques acuáticos o parques temáticos, es necesario incorporar, junto con los criterios de seguridad, funcionalidad y eficiencia operativa, nuevos criterios que consideren la reciente evolución de la climatología. Zonas de espera protegidas del sol, recorridos agradables o espacios interiores que mantengan condiciones ambientales adecuadas influyen directamente en la experiencia de las familias y los turistas que visitan dichas atracciones.

La orientación, la distribución de usos y la relación entre zonas exteriores e interiores deben responder pues al comportamiento climático del emplazamiento. Los estudios de soleamiento y las simulaciones térmicas permiten anticipar dónde se acumulará calor, cómo evolucionarán las sombras y qué espacios del parque acuático o temático necesitarán mayor protección durante las horas de máxima afluencia.

En exteriores, los sistemas de sombreado forman parte de la infraestructura. Pérgolas, vegetación y cubiertas deben articular recorridos protegidos entre atracciones, las instalaciones de restauración y las áreas de descanso. Las colas requieren especial atención por el tiempo de permanencia y la concentración de personas. En parques acuáticos, este criterio se extiende a playas de piscinas, escaleras y plataformas de salida. Por último, la selección de pavimentos y superficies debe considerar su calentamiento solar, especialmente donde se camina descalzo.

Los espacios interiores, por su lado, dan continuidad a la experiencia durante las horas más exigentes. Su ubicación y capacidad deben permitir alternar actividades cubiertas con aquellas que se realizan al aire libre. Protecciones solares exteriores, aislamiento y control de infiltraciones ayudan a limitar las cargas térmicas. Los accesos merecen un estudio específico para compatibilizar flujos intensos de personas con la estabilidad de las condiciones interiores.

Esta planificación se desarrolla conjuntamente con las instalaciones MEP —mecánicas, eléctricas e hidrosanitarias—. El cálculo de climatización debe incorporar ocupaciones punta, ganancias solares, cargas de los equipos y escenarios climáticos futuros. La selección de equipos requiere comprobar su capacidad y rendimiento a temperaturas exteriores elevadas, además de prever regulación por zonas y acceso para mantenimiento. Los archivos meteorológicos permiten evaluar estas condiciones desde las primeras fases.

En recintos acuáticos cubiertos, la ventilación y la deshumidificación deben coordinarse con las condiciones del agua y del aire para controlar humedad y condensaciones. El diseño eléctrico debe evaluar la simultaneidad de las demandas de refrigeración, bombeo y atracciones. Las redes de agua deben contemplar consumos punta, detección de fugas y una gestión eficiente de los recursos.

Estas lecciones se traducen en una base de diseño compartida por arquitectura, paisajismo, ingeniería y operación en parques acuáticos y parques temáticos. Incorporarlas desde el inicio del proyecto permite que el confort, la continuidad del servicio y el consumo de recursos formen parte de una misma estrategia.

Por Francisco Lozano, ingeniero MEP en el Dpto. de Arquitectura de Amusement Logic

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