El mobiliario urbano consiste a menudo en una iteración de elementos idénticos distribuidos convenientemente en calles y/o parques de la ciudad. Sin embargo, esta propuesta del Departamento de Diseño de Amusement Logic explora una opción diferente: los bancos dejan de ser piezas aisladas para convertirse en espacios de encuentro continuos. Sus formas acompañan el paisaje y facilitan distintas perspectivas visuales y opciones de relación entre las personas.
La geometría continua y serpenteante de este mobiliario urbano se acompaña de una lámina de agua cuyas orillas recorre para mayor disfrute de los ciudadanos. El diseño de su trazado no responde tanto a un interés ornamental, como a la comodidad y versatilidad de su uso. Consiste en una sucesión de pequeñas áreas para la conversación ciudadana, desde las que se contempla el incesante movimiento de una cascada y se escucha el fragor musical del agua. Los respaldos se hacen abrazo envolvente. Con todo, las formas, en constante evolución, huyen de aquella repetición monótona del mobiliario urbano convencional.
El diseño de estos bancos ciudadanos se confía a un sistema paramétrico. En lugar de diseñar de forma independiente cada tramo del mobiliario, se establecen reglas que determinan su comportamiento, a saber: la limitación de la altura de los asientos, la máxima anchura, los radios de curvatura o la dirección de las vistas. El sistema habilita al mobiliario urbano para su adaptación al espacio y a las condiciones particulares del lugar de ubicación.

Una cinta continua con costillas verticales, se prolonga con pequeñas y sucesivas variaciones. Esa repetición particular produce identidad sin uniformidad. Los moldes parametrizados se fabrican mediante tecnología de control numérico computerizado, lo cual facilita una modularidad que ayuda a su fácil transporte y a la sustitución de sus módulos sin necesidad de intervenciones de conjunto.
El mobiliario urbano no consiste ahora en un simple añadido, sino que delimita el espacio. Dicho de otra manera, el banco corrido participa en la definición del espacio público. Su trazado acompaña al movimiento, mientras separa las áreas de circulación de las zonas de descanso.

La iluminación inferior, cálida, continua, apenas una pincelada, aligera el mobiliario urbano como masa flotante sobre el pavimento. Mejora la percepción y facilita la circulación nocturna. Es el complemento de una geometría que sirve a la orientación intuitiva, sin necesidad de barreras o señales. Una geometría cuyo serpenteo se aleja de las composiciones frontales, de forma que las personas ocupan posiciones varias, para diferentes grados de interacción, de noche y también de día.

