La crisis fuerza a paralizar Mundo Ilusión y pone en cuestión los grandes proyectos del Consell. Fabra anuncia que se aplaza el parque de ocio en Castellón ante Such, que acababa de avalar su viabilidad.

Mundo Ilusión deberá esperar. Después de 10 años de expectativas y cuatro desde que se constituyera la sociedad que debía promover el parque temático, el consejo de administración se reunirá mañana para aprobar la paralización del proyecto hasta que la Generalitat disponga efectivamente de los 800.000 metros cuadrados que le debe ceder Marina d’Or Golf. La propuesta fue anunciada ayer por el presidente de la Diputación y vicepresidente del consejo de administración de Mundo Ilusión, Carlos Fabra, hasta ahora máximo valedor de un proyecto que él mismo lanzó y se ha encargado de promover desde hace una década como revulsivo para el turismo provincial. Y sobre todo, supone que por primera vez, y debido a la crisis económica, un gran proyecto del Gobierno valenciano se queda en el aire.

Las circunstancias en que se produjeron el anuncio son casi tan llamativas como la propia decisión, y más propias de una película de humor que de una decisión seria de la administración. Justo antes de que Fabra realizara el anuncio ante los medios de comunicación, los periodistas habían preguntado a la consellera de Turismo, Angélica Such, situada a su lado, por el futuro de este proyecto. Y Such había asegurado que estaba más que asegurado y que la Generalitat respaldaría cualquier iniciativa en beneficio de la provincia de Castellón.

Tras esas declaraciones, Carlos Fabra tomó la palabra para anunciar que no, que Mundo Ilusión quedaba aplazado. La cara que se le quedó a Such en ese momento no es fácil de definir. Porque lo que Fabra hizo fue dejar en evidencia a la consellera directamente afectada por Mundo Ilusión -un proyecto dirigido a ganar turistas-. Y más aún, cuando explicó que el pasado lunes había acordado al vicepresidente primero, Vicente Rambla, esta decisión. Es decir, ni Fabra informó ayer a Such, ni tampoco lo hizo el vicepresidente Rambla. Fabra atribuyó la decisión a la necesidad de contar de forma definitiva con el terreno sobre el que se ubicará el proyecto y aseguró que la propuesta le fue formulada por Rambla hace aproximadamente tres meses.

Sin embargo, el vicepresidente del Consell fue más lejos. Minutos después del anuncio de Fabra, al contrario que éste, Rambla no vinculó la paralización de Mundo Ilusión a la falta de terrenos sino a la situación económica e incluso a la “viabilidad” del proyecto. “No hay que empeñarse en proyectos que puedan, por alguna razón de viabilidad económica, resultar deficitarios en el futuro”, señaló el vicepresidente de la Generalitat. “El Consell apuesta por proyectos que sean claramente rentables y éste se activará cuando se den las condiciones económicas propicias para ello”, concluyó. Los últimos resultados de Terra Mítica, que el lunes reconoció unas pérdidas de 15 millones de euros en el ejercicio de 2008 parecen avalar esa teoría.

Fabra, en cambio, se limitó a considerar que es momento de “hacer un impasse” en Mundo Ilusión y centrar los esfuerzos de la Administración en “impulsar proyectos que sí dependen de nosotros”. A modo de ejemplo, Fabra citó la necesidad de elaborar ya el anteproyecto de la Ciudad de las Lenguas de Castellón, la Ciudad de la Música de Benicàssim o el Mudim de Morella.

“Mundo Ilusión no depende de nosotros”, insistió Fabra, para quien el mantenimiento de la sociedad supone en estos momentos un “sinsentido” y ocasiona “gastos innecesarios” de personal y gestión”.

Dos millones

Los datos sobre las inversiones durante los cuatro años de funcionamiento de la entidad no son claros. El secretario autonómico de Economía, José Manuel Vela, aseguró en Les Corts que el coste total de Mundo Ilusión desde su constitución en 2005 y hasta el año 2008 se cifra en un total de 1.444.897,06 euros. Sin embargo, el pasado noviembre, el conseller de Economía, Gerardo Camps, reducía considerablemente los gastos de la empresa en una respuesta parlamentaria en la que cifró en apenas 377.000 euros lo gastado en la sociedad en el mismo periodo de tiempo. De ellos, añadía Camps, 205.231 euros corresponden al pago de nóminas. A esta cantidad, habría que sumar los al menos 600.000 euros invertidos en estudios de viabilidad, según se asegura desde las filas de la oposición. Es decir, al menos dos millones de euros que quedan ahora en el aire, si finalmente se aprueba hoy la suspensión de la entidad. Para 2009, el centro de ocio Mundo Ilusión tiene presupuestados 316.820 euros, de los cuales 125.660 se prevén destinar al pago de nóminas y otros 77.610 a gastos corrientes de funcionamientos.

Pese a considerar que en estos momentos, a falta todavía de la obtención de los terrenos, todos estos gastos son “innecesarios”, Fabra quiso matizar que lo invertido en estos cuatro años ha hecho posible avanzar en el proyecto de parque para cuando el desarrollo urbanístico de la zona permita retomar el centro de ocio. “Los estudios -detalló que se han contratado cuatro diferentes, aunque no especificó su coste- nos han permitido centrar el proyecto para que dentro de uno, dos, tres años, podamos llevarlo adelante. Fabra llegó a admitir incluso que “hemos pasado mucho tiempo gastando dinero en temas cotidianos que ahora no son necesarios”.

Fuente: Las Provincias