edge
Aunque cada hotel puede resultar atractivo para un cierto porcentaje de miembros de una determinada categoría, cualquier hotel necesita atraer a todas las categorías para maximizar su nivel de ocupación potencial.

Hay cuatro categorías de huéspedes:
edge

Muchos hoteles se construyeron con poco o ningún espacio para reuniones. Se llenan de familias durante los fines de semana, pero el resto del tiempo disfrutan de poca frecuentación. Si no reciben huéspedes por negocios, sólo les quedan los asistentes a conferencias, ferias o eventos deportivos. Y si no tienen espacio para acogerlos, están operando con una mano atada detrás de la espalda.

Como consecuencia, cada vez más hoteles se asemejan a resorts, y los resorts se parecen cada vez más a pequeños parques temáticos. Y últimamente venimos detectando una nueva tendencia en el desarrollo de resorts: los deportes de aventura.

Los deportes de aventura se están convirtiendo en algo convencional, ya hay una versión artificial y cubierta de casi cualquier entorno natural (golf, escalada, esquí, surf, etc.) Estar en el lugar adecuado en el momento ideal, cuando las olas rompen perfectamente o los ríos de montaña están más crecidos, puede resultar difícil incluso para los expertos. El entusiasta preferirá la experiencia real, pero en instalaciones hechas por el hombre, usando materiales artificiales y simuladores, podrá perfeccionar sus habilidades. Mientras que el novato, típicamente un joven adulto que quiere iniciarse en la actividad, necesita un lugar seguro y próximo.

Hace años, el hotelero se contentaba con abrir su hotel cerca de una atracción importante, como un parque temático, un centro comercial, una playa o un campo de golf. Pero eso ya no es así. No basta con estar cerca de una atracción, el hotel tiene que ser la atracción. Una atracción de la que puedan disfrutar el mayor número posible de huéspedes.


Adaptación de un artículo publicado por Jeff Coy en hospitalitynet.org, 14.04.2016