Todos conocemos grandes proyectos inmobiliarios que por falta de solvencia, ilegalidad en el proceso constructivo, y muchos otros factores, terminan quedándose paralizadas cuando están casi terminados. En España hay muchos casos flagrantes: el Hotel Atlanterra en la costa gaditana (ya derruido),

Hotel Ryugyong

El Hotel Algarrobico en Almería (que trae de cabeza a Junta de Andalucía, ecologistas y promotores), o el Hotel Lagoymar en la Manga del Mar Menor (que puede que sea derribado durante este año). Pero cualquier proyecto inconcluso que conozcamos es ridículo en comparación con el gigante rascacielos que Corea del Norte empezó y abandonó en Pyonyang: El Hotel Ryugyong. Hay muchas curiosidades sobre este edificio, su abandono y cómo el Régimen trata de esconder semejante vergüenza inmobiliaria.

El hotel es una inmensa estructura de hormigón de 105 plantas de altura, y cuya silueta de 330m es con diferencia la mayor edificación de Corea del Norte. Su construcción comenzó en 1987 y aunque estaba previsto que entrara en servicio dos años después, el proceso se alargó hasta 1992, cuando fue abandonado. Hubiera sido el hotel más alto del mundo, el séptimo edificio más alto, y el primer edificio fuera de los EEUU en superar las 100 plantas. Pero en estos momentos, el hotel es una estructura muy deteriorada de hormigón de baja calidad, sin puertas, sin ventanas, y que el Régimen de Kim Jong-il ha borrado de los mapas y de las memorias de los guías turísticos, que responden “no sé qué es eso” cuando les preguntan alguno de los 130.000 turistas que al año obtienen autorización para entrar al país.

La silueta del Hotel Ryugyong en Pyonyang

El edificio se concibió como una demostración del poderío del país, durante la Guerra Fría con su vecino del sur. Supuso la inversión del 2% del producto interior bruto del país más deprimido de Asia, y un intento de entrada de capital extranjero, aunque los inversores hicieron cuentas entendieron que es imposible llenar 3000 habitaciones, 7 restaurantes giratorios y varios casinos con el escaso número de turistas que son autorizados a visitar la capital. Está claro que este coloso, cuyo nombre significa “Capital de los Sauces”, nacía muerto a menos que el Régimen cambiara por completo su sistemático aislamiento del resto del mundo.

Se supone que el Gobierno de Corea del Norte sigue buscando 300 millones de dólares de financiación extranjera para concluir el macroproyecto hotelero, aunque por todo lo comentado y el lamentable estado de conservación de la estructura, es poco probable que esa cantidad sea suficiente para concluir el proyecto. Si alguna vez lo logran, dejaría de ser el gran monumento a la locura del régimen coreano. Volvería a aparecer en los mapas en los que ya estaba antes de iniciarse las obras. Los ciudadanos podrían dejar de ignorar que existe. Los guías podrían decir que es el gran hotel, aunque olvidaran comentar cuántos años tardó en construirse. Y siempre habría unas 3000 habitaciones libres.

Alkar

:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Amusement Logic

Empresa especializada en el diseño, arquitectura, ingeniería, y construcción de parques acuáticos, parques temáticos, parques de animales (tales como zoológicos y acuarios), parques de aventura, parques extremos, piscinas tematizadas MultiAction, tematización y decoración, desarrollos especiales de resort hoteles, proyectos turísticos , y urbanos.