Estamos trabajando en el diseño arquitectónico de un edificio destinado a convertirse en sede de un Instituto tecnológico. El proceso de diseño está siguiendo los postulados arquitectónicos que abogan por la implementación de un edificio funcional y de estructura simple y económica dotado de una piel con funciones simbólicas, estéticas y de eficiencia energética. La envolvente propuesta en este caso destaca por provocar un efecto óptico interesante a nivel estético, además de proyectar el uso científico del edificio y proporcionar, como hemos dicho, mecanismos de regulación climática.

La fachada desafía los límites de la percepción del espectador y dota de volumen tridimensional a superficies completamente planas, es decir, utilizamos la psicología de la percepción con el fin de convertir de manera ilusoria las caras planas de un prisma en superficies onduladas tridimensionales.

La fachada se compone así de cuatro caras rectangulares formadas por una matriz de círculos deformados en dos dimensiones simulando una deformación tridimensional, desafiando la experiencia perceptual del espectador al verlo desde diferentes ángulos. La variante iluminación ambiental dota al edificio de un aspecto cambiante durante el día. Durante la noche la fachada está equipada con iluminación LED, programada para proporcionar diferentes efectos durante la noche y las estaciones.