Nos encontramos trabajando durante estas semanas en el proyecto de Arquitectura de un edificio singular situado en el recinto de un importante campus universitario. El edificio estará destinado a albergar disciplinas de conocimiento e investigación relacionadas con la biología. El concepto “piel del edificio” es pertinente en un proyecto de estas características debido a su elevada flexibilidad y su capacidad simbólica y funcional.

El volumen del edificio mantiene una forma capaz de disponer y distribuir de forma sencilla y efectiva todos los usos a los que están destinado. La estructura es funcional y habitable mientras que la piel cumple una función simbólica.

La fachada cinética se encuentra articulada por dos estructuras: una estructura modular que simula un conjunto dinámico de celdas celulares, y otra cinética formada por una serie de poliedros irregulares que simulan componentes celulares estilizados.

Nuestra fachada es una demostración de estilo a la hora de presentar la función del edificio, una combinación de movimiento orgánico, armonía formal y belleza visual.

La inclusión de piezas móviles apoya también otros propósitos, entre ellos, el de controlar la iluminación en los laboratorios y el del ahorro energético.